La compañía puso en funcionamiento su segunda planta de procesamiento en Sierras Blancas, con la que llegará a los 42.000 barriles de petróleo diarios de producción.

Shell Argentina puso en funcionamiento una nueva planta de procesamiento de petróleo y gas en la formación de Vaca Muerta, en la provincia del Neuquén. De este modo, la compañía triplicó su capacidad de producción instalada, al
incorporar 30.000 barriles de petróleo diarios (bpd) a los 12.000 bpd actuales.

“Con esta planta abrimos paso al desarrollo a gran escala de nuestros bloques “, declaró Sean Rooney, presidente de Shell Argentina. “Dar este salto tan importante en el contexto actual refleja que nuestro compromiso por el desarrollo de Vaca Muerta se mantiene firme a largo plazo, más allá de las coyunturas”, señaló.

La nueva Central Processing Facility (CPF) puesta en marcha está emplazada junto a la anterior Early Production Facility (EPF), en el bloque de Sierras Blancas, y cuenta con un funcionamiento similar, aunque con el triple de capacidad de procesamiento. A esta planta se destinará la producción de los bloques que opera Shell Argentina en la zona para su separación, procesamiento e inyección en los ductos de transporte.

Este hito anunciado por Shell Argentina se enmarca en el plan de desarrollo a gran escala que la compañía anunció a finales de 2018 para los bloques de Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Coirón Amargo Sur Oeste (CASO), en la ventana de petróleo de Vaca Muerta.

Shell Argentina lleva perforados más de 50 pozos en Vaca Muerta y cuenta con una producción de 15.000 barriles diarios promedio, que le permitió alcanzar el abastecimiento pleno de la EPF a fines de 2020. En los próximos años, la compañía perforará un promedio de 30 nuevos pozos anualmente para abastecer la nueva planta y continuar con su plan de desarrollo.