¿Hasta dónde se extienden los límites de este sistema?
Las ciudades de hoy en día son metropolitanas, esto significa que exceden los límites de una sola jurisdicción, aportando complejidad a los desafíos a los cuales se afrontan. En la actualidad, el 54% de la población es urbana y la tendencia es creciente, proyectándose que alcanzará el 70 % en el 2050 (UN, 2014).
Las amenazas climáticas que afrontan las ciudades son cada vez más recurrentes, estas incluyen tormentas severas
que desencadenan inundaciones o largos períodos de calor extremo que saturan el sistema energético. Sin embargo, los impactos que estas generan sobre los centros urbanos exceden los límites jurisdiccionales, planteando como un desafío metropolitano.
Un concepto que es utilizado para estudiar esta temática es el de metabolismo urbano. Este abordaje piensa a la urbe como un sistema con límites definidos el cual consume y expulsa de sí mismo recursos como materia y energía, siendo al mismo tiempo interdependiente con su entorno. Este concepto plantea consigo dos nuevos interrogantes: ¿Hasta dónde se extienden los límites de este sistema? ¿Cómo se puede determinar cuánto consume y expulsa?
En BerecoLabs exploramos una metodología poco frecuente para sensar la extensión de los centros urbanos.
A continuación te mostramos cómo analizamos la intensidad de las luces nocturnas que son capturadas por los satélites. Esto nos permitió identificar no solamente la extensión que las ciudades tienen, sino también hacer un seguimiento de qué forma evolucionan a través del tiempo. Las luces nocturnas resultan un buen proxy de la extensión urbana.

Al ver la mancha urbana del AGBA (Aglomerado del Gran Buenos Aires) por su intensidad lumínica en el año 2012
prácticamente no se puede diferenciar un corte entre Tigre y La Plata. Se presenta entonces como una gran
metrópolis que debe actuar como tal, es decir hacerlo de forma conjunta y coordinada ante problemas que son
metropolitanos y no locales.
Es interesante observar también cómo evolucionó Buenos Aires en 20 años (1992 – 2012), expandiéndose en un
peligroso sentido horizontal.

Observando otras ciudades, vemos que San Pablo (Brasil), no escapa a esta dinámica muy propia de Latinoamérica.
En contraposición, ciudades europeas, asentadas hace muchísimos más años, no han tenido una expansión
significativa en los últimos años como se puede apreciar para el caso de París (Francia). La edad de la ciudad no es el
único factor influyente, sino que la planificación urbana y estratégica, hace que el crecimiento urbano sea de un
modo ordenado, controlado y no arbitrario. Pensando de una forma sistémica la complejidad que tienen las
metrópolis.

El potencial que tiene esta metodología y las nuevas tecnologías para pensar los desafíos metropolitanos es muy
grande. Permiten obtener información de un modo rápido y de calidad, para tomar decisiones en un mundo
dinámico de constante cambio.
Para conocer todos nuestros abordajes sobre ciudades, dirigete a www.berecolabs.com