Los escenarios cambian y las formas de viajar también. La crisis generada por la pandemia del coronavirus ha generado nuevos hábitos en todas las actividades y en turismo aparecieron nuevos protocolos. El sector siempre ha tenido una gran capacidad de resiliencia y de adaptación, y esta coyuntura es un buen momento para replantear cómo se vienen haciendo las cosas, sobre todo, en temas clave como la sostenibilidad.

Con el cierre de fronteras y la ausencia de turistas, las autoridades de Aruba lograron observar varios impactos positivos en el medio ambiente. De este modo, se empezaron a tomar una serie de medidas oportunas para preservar los cambios en la naturaleza, flora y fauna para promover un turismo más consciente y sostenible y evaluar los impactos negativos de actividades de aventura.

En el Parque Nacional Arikok, tesoro nacional de la isla, que comprende el 18% del territorio, se tomaron nuevas medidas de protección de la naturaleza que incluyen: la creación de experiencias digitales para ayudar a reforzar el distanciamiento social, las visitas virtuales guiadas y lineamientos para limitar el tamaño de las caravanas y el reducir el flujo de personas.

“Para Aruba, la sostenibilidad siempre ha sido uno de los pilares fundamentales para mantener un equilibro entre el bienestar económico, el crecimiento del turismo y la protección de nuestros recursos naturales. No en vano, se han creado nuevos lineamientos para la protección del medio ambiente. La pandemia aceleró la necesidad de tomar medidas inmediatas para proteger la riqueza natural del Parque Arikok y  mantener un equilibrio entre el turismo sostenible y el turismo de aventura que realizan tanto visitantes como locales”, afirmó Miriam Dabian, directora para Latinoamérica de Aruba Tourism Authority (ATA).

Los planes se focalizan en la promoción de actividades de aventura de bajo impacto, prácticas sostenibles con un enfoque en la conectividad y accesibilidad para todos los operadores turísticos vinculados al parque.

Sobre el Parque Nacional Arikok

El Parque Nacional Arikok cuenta con 4.000 hectáreas y es el hogar de flora y fauna diversa. En 2020, fue catalogado por US Today como la mejor atracción del Caribe, gracias a su paisaje árido cubierto de cactus y costa rocosa espectacular.  Cuenta además, con gemas exóticas invaluables y autóctonas de la isla feliz. Es un lugar fabuloso para pasar el día y disfrutar de los impactantes paisajes, tiene una variedad de atracciones y sitios con patrimonio cultural único, incluidas espectaculares cuevas, arte rupestre original de aborígenes, formaciones geológicas inusuales de lava, cuarzo, diorita y piedra caliza. Es ideal para realizar caminatas guiadas en la naturaleza a través de lechos de ríos secos hasta bahías ocultas como Moro, Boca Prins y Dos Playa.